Claudia Bolaños
La crisis de personas desaparecidas en México evidencia la urgencia de replantear la estrategia de seguridad en el país, ante un escenario marcado por la persistencia de la violencia, la impunidad y la falta de respuestas efectivas del Estado.
Así lo señaló la organización Servicios y Asesoría para la Paz (Serapaz), al advertir que la actual política no ha logrado garantizar la protección de la vida ni la justicia para las víctimas.
El organismo destacó que uno de los elementos más preocupantes es el comportamiento de las cifras oficiales de personas desaparecidas. Señaló que, ante la falta de claridad metodológica en los registros y procesos de actualización, persiste el cuestionamiento sobre la reducción reportada en el número de casos, lo que genera incertidumbre y desconfianza entre familiares, colectivos de búsqueda y organizaciones de la sociedad civil.
Advirtió además que la problemática se agrava debido a que existen miles de personas desaparecidas que ni siquiera cuentan con una carpeta de investigación, lo que limita las posibilidades de búsqueda efectiva, acceso a la justicia y sanción de los responsables.
En este contexto, Serapaz subrayó que la crisis de desapariciones no puede analizarse únicamente desde una perspectiva estadística, sino que requiere reconocer la dimensión humana del problema, así como el impacto profundo en miles de familias que enfrentan la ausencia, la revictimización institucional y la falta de acceso a la verdad y la justicia.
La organización sostuvo que la estrategia de seguridad debe transitar hacia un enfoque de seguridad humana, centrado en la protección integral de las personas, el respeto a los derechos humanos y la atención de las causas estructurales de la violencia. Consideró que las políticas actuales, enfocadas principalmente en el uso de la fuerza, han resultado insuficientes para contener la crisis.
Asimismo, enfatizó la necesidad de fortalecer los mecanismos de búsqueda, mejorar la coordinación entre autoridades y garantizar investigaciones eficaces que permitan esclarecer los casos y sancionar a los responsables. También hizo un llamado a transparentar la información y a establecer metodologías claras y verificables en el registro de personas desaparecidas.
Serapaz indicó que la construcción de paz requiere la participación activa de las víctimas, colectivos y comunidades, así como el reconocimiento de su papel en los procesos de búsqueda y memoria. Añadió que sin verdad, justicia y reparación integral, no es posible avanzar hacia una solución duradera.
Reiteró que el desafío de las desapariciones exige voluntad política, acciones articuladas y un cambio de enfoque que coloque en el centro a las personas, ante una crisis que continúa sin resolverse y que sigue acumulando casos en todo el país.