Claudia Bolaños
La presidenta Claudia Sheinbaum estimó que durante 2025 se dejaron de pagar alrededor de 61 mil millones de pesos por concepto del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), debido al contrabando de combustibles y a mecanismos de evasión fiscal en su comercialización.
En contraste, informó que, hasta septiembre de 2026, se habían registrado 48 mil millones de pesos adicionales por concepto de IEPS respecto a lo registrado en 2025, aunque precisó que una parte de esta cifra corresponde al subsidio aplicado a los combustibles.
Durante su conferencia, explicó que el gobierno federal opera un centro de monitoreo de combustibles que concentra y cruza información del Servicio de Administración Tributaria (SAT), las aduanas y las dependencias responsables de los permisos de importación, con el propósito de rastrear la cadena de suministro, desde la importación y comercialización hasta el transporte, almacenamiento, distribución y expendio.
Detalló que la Agencia Nacional de Aduanas de México mantiene comunicación con su contraparte estadounidense para verificar que los buques que salen de ese país transporten el mismo volumen y tipo de combustible declarado al ingresar a territorio mexicano.
Sheinbaum señaló que, cuando las autoridades detectan irregularidades, realizan inspecciones, procedimientos administrativos y, cuando corresponde, presentan denuncias penales.
Indicó que las investigaciones han permitido detener a personas involucradas en distintas etapas de la cadena, cancelar gasolineras y dar de baja registros federales de contribuyentes.
Sin embargo, advirtió que una de las principales líneas de investigación se concentra actualmente en los comercializadores de combustibles, debido a que pueden comprar y vender productos sin contar necesariamente con transporte o activos físicos.
La mandataria también identificó dos principales conductas delictivas: el contrabando de combustibles y la emisión de facturas falsas. En el primer caso, explicó que se puede declarar un volumen menor al realmente transportado o registrar combustibles como nafta u otros productos químicos cuando en realidad se trata de hidrocarburos sujetos al pago de impuestos.
En cuanto a la facturación, señaló que algunas empresas o estaciones de servicio pueden reportar ventas superiores a las reales, por lo que el SAT realiza cruces entre los volúmenes de combustible, las operaciones comerciales y los montos facturados.
Sheinbaum destacó que las instituciones involucradas mantienen reuniones dos veces por semana para revisar los avances de las investigaciones y afirmó que el objetivo es erradicar estas prácticas y recuperar los recursos que corresponden al erario público.