La presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo que México ha experimentado una transformación profunda que, afirmó, no será revertida por ningún actor político o externo. Subrayó que el país vive una etapa plenamente democrática y calificó como infundadas las versiones que apuntan a la instauración de una dictadura, al señalar que el proyecto actual emana del pueblo, se desarrolla con él y gobierna en su beneficio, dejando atrás prácticas asociadas a privilegios y corrupción.
Asimismo, la mandataria aseguró que la dignidad del pueblo mexicano no será sometida ni por actores del pasado que buscan regresar al poder ni por intervenciones de agentes extranjeros. En este contexto, planteó una interrogante central durante su mensaje: "¿Quién decide en México: las agencias extranjeras o el pueblo?".
Para concluir su informe, Sheinbaum convocó a la realización de asambleas públicas informativas, con el objetivo de fortalecer el vínculo con la ciudadanía y promover la participación social. En ese marco, reiteró el mensaje de que "la patria no se vende, la patria se ama y se defiende", cerrando su intervención con la expresión: "¡Qué viva México!".