El Caribe mexicano no solo destaca por sus playas de arena blanca, sino también por su riqueza arqueológica, que posiciona a Quintana Roo entre los principales destinos de turismo cultural del país. De acuerdo con el más reciente informe del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), cuatro zonas arqueológicas de la entidad concentran el 19.07% de los 5.5 millones de visitantes que recibieron los vestigios prehispánicos en México entre enero y julio de este año.
Tulum lidera en el estado con 692,946 visitantes, equivalente al 12.49% del total nacional, lo que la coloca como la tercera zona arqueológica más visitada del país, solo por debajo de Chichén Itzá y Teotihuacán. Le sigue Chacchoben, en séptimo lugar nacional con 152,143 visitantes (2.74%); Cobá, en noveno puesto con 121,593 (2.19%); y San Gervasio, en la posición 11 con 91,545 visitantes (1.65%).
Estas cuatro zonas recibieron parte de la inversión de 1,000 millones de pesos destinada por el INAH a través del Programa de Mejoramiento de Zonas Arqueológicas (Promeza), con el objetivo de modernizar infraestructura y servicios para los turistas. En total, las 13 zonas administradas por el INAH en Quintana Roo sumaron 1.2 millones de visitantes en los primeros siete meses del año, lo que equivale al 21.8% del turismo cultural nacional.
Entre los nuevos atractivos destaca Ichkabal, en el sur del estado, que desde su apertura ha registrado 26,817 visitantes. El perfil del público en Quintana Roo es mayoritariamente extranjero, con 750,568 personas (61.15%), frente a 478,806 visitantes nacionales (38.85%). Esta proporción contrasta con la media nacional, donde el 89% del turismo en zonas arqueológicas es nacional y solo el 11% extranjero.
A nivel nacional, Chichén Itzá encabeza la lista con 1.3 millones de visitantes, seguida de Teotihuacán con 994,788 y Tulum en la tercera posición, consolidando así la importancia del Caribe mexicano en la oferta arqueológica y cultural del país.