El Fondo las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) informó que al menos 296 mil niños, niñas y adolescentes podrían verse afectados en cinco municipios de Guerrero tras el huracán Otis, que tocó tierra como ciclón de categoría 5 en Acapulco.
A través de un comunicado, el organismo detalló que el paso del fenómeno meteorológico ocasionó el cierre de escuelas en cinco municipios de la región, por lo que más de 177 mil estudiantes se vieron perjudicados.
Al respecto, Fernando Carrera, representante de la organización en México, destacó que los tres niveles de gobierno están respondiendo a la emergencia, mientras que las agencias del Sistema de Naciones Unidas, incluyendo a Unicef, están colaborando para satisfacer las necesidades inmediatas y futuras.
No obstante, advirtió que la población afectada puede el agravamiento de la falta alimentación adecuada, acceso limitado a agua potable, riesgo de enfermedades relacionadas con el estancamiento de agua, deshidratación, atención médica reducida, y abusos a su integridad física y emocional debido al posible aumento de la violencia y el crimen.
Lo anterior, dijo, podría afectar a corto plazo a la población infantil y adolescente, quienes podrían enfrentar mala nutrición, contagio de enfermedades o falta de atención médica, además de daño a mediano y largo plazo a su salud, nutrición, educación y protección contra todo tipo de abusos.
Señaló que para ayudar a los menores afectados, la UNICEF brindará apoyo psicosocial, adaptando espacios donde los menores puedan jugar y distraerse, así como ser capacitados para prevenir algún abuso físico o emocional.
Además, apoyarán con atención médica y distribuirán agua potable, kits de higiene y limpieza, suministros para atender la salud de las madres, así como la ampliación del acceso a agua potable.
Imagen: Cuartoscuro