El histórico parque Viveros de Coyoacán, fundado en 1938 en el sur de la Ciudad de México, atraviesa un proceso de saneamiento debido a la muerte de numerosos árboles afectados por plagas, hongos y bacterias. La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) informó que la situación representa un riesgo para los visitantes y afecta la calidad ambiental del área verde.
Las autoridades han señalado que el deterioro del arbolado responde a factores acumulados como el aumento de temperaturas, la sequía prolongada, la pobreza del suelo y la presencia de organismos dañinos. Entre las principales amenazas se encuentran insectos descortezadores del género Dendroctonus, barrenadores, hongos como Alternaria y Fusarium, así como bacterias como Agrobacterium tumefaciens, que debilitan los ejemplares hasta provocar su muerte.
El bosque urbano muestra signos visibles de afectación: hojas que cambian de color, troncos con resina acumulada, copas deshojadas y montículos de aserrín en la base de los árboles. Estos síntomas han obligado a implementar medidas inmediatas para evitar la propagación de las plagas.
La estrategia de saneamiento se desarrolla en tres etapas. A corto plazo, se realiza la tala de árboles muertos o irrecuperables, el retiro de ramas secas y la aplicación de tratamientos químicos, además del astillado de troncos para reducir focos de infección. A mediano plazo, se aplicarán medidas preventivas en ejemplares sanos y se trabajará en la mejora del suelo. A largo plazo, el objetivo es establecer un manejo integral que permita recuperar la salud del ecosistema.
El plan busca garantizar la seguridad de los visitantes y preservar este espacio emblemático de la capital, considerado un pulmón urbano y un punto de encuentro para corredores, ciclistas y familias. La Semarnat ha reiterado que la participación ciudadana será clave para acompañar las labores de reforestación y asegurar que los árboles retirados sean reemplazados por especies nativas resistentes a las condiciones del parque.
Foto: Cuartoscuro