Denisse, una mujer transgénero de 35 años, fue víctima de un homicidio en el centro de la ciudad de Veracruz el 18 de enero de este año. Trabajadora sexual originaria de Puebla, fue golpeada brutalmente hasta perder el conocimiento y falleció horas después en el hospital.
Según el Centro de Apoyo a las Identidades Trans (CAIT) AC, las entidades más peligrosas para las mujeres trans en México, aparte de Veracruz, son Chihuahua, Ciudad de México, Estado de México y Guerrero. En un período de 15 años, desde 2007 hasta 2022, estas cinco entidades registraron un total de 281 casos de asesinatos, clasificados presumiblemente como transfeminicidios.
Rocío Suárez, coordinadora del CAIT, señala que paradójicamente, a medida que se reconocen más derechos para esta población, también ha aumentado la violencia en su contra. Aunque se han logrado avances en la identidad de género en varios estados y el reconocimiento de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en 2018, los crímenes de odio contra las personas trans han aumentado desde 2012.
Durante ese período, se registraron 590 asesinatos, con un promedio anual de 53 casos, es decir, un crimen cada semana. Los años más violentos fueron 2016, con 80 casos, y 2017, con 68 casos. Estas cifras podrían subestimar la realidad, ya que no todos los crímenes son reportados por los medios de comunicación.
A pesar de que la Ciudad de México cuenta con políticas públicas y reconocimiento para las poblaciones LGBT, incluyendo a las personas trans, ocupa el quinto lugar en asesinatos de personas trans en el país. Esto resalta la persistencia de la violencia a pesar de los avances legislativos.
Es necesario un cambio cultural que normalice la presencia de personas trans en diferentes ámbitos y espacios para romper las barreras de aceptación. Además, se requiere una mayor atención a las condiciones laborales de las personas trans, ya que a pesar de un aumento en la escolaridad, muchas tienen empleos que no corresponden a su perfil profesional y carecen de seguridad social.
Aunque existen desafíos en la recopilación de datos y el subregistro en algunas regiones, es evidente que América Latina, incluyendo a México, enfrenta una crisis de violencia hacia las personas trans. La coordinadora del CAIT destaca la necesidad de seguir luchando por la aceptación y el respeto hacia esta comunidad para lograr una mejor calidad de vida y seguridad.