Autoridades forenses realizaron la inhumación de 117 cuerpos que permanecían sin identificar ni reclamar en Ciudad Juárez, como parte de un procedimiento que busca darles un destino digno y evitar el hacinamiento en instalaciones periciales. Con esta cifra, suman alrededor de 560 restos inhumados durante la actual administración estatal.
Los cuerpos corresponden a personas fallecidas entre 2019 y 2025. Aunque fueron trasladados a sepulturas individualizadas, las autoridades consideran este destino como temporal, ya que el objetivo final sigue siendo identificarlos y devolverlos a sus familias.
Héctor Manuel Jacob Hernández, perito coordinador de Ciencias Forenses en la Zona Norte, explicó que antes de autorizar la inhumación se realizan estudios para conservar la información necesaria que permita una identificación posterior. Señaló que la decisión se toma principalmente por razones de salud pública y para evitar la saturación de los servicios forenses.
El funcionario detalló que durante 2025 no se realizaron inhumaciones debido a que los trabajos se concentraron en el caso del crematorio Plenitud, lo que generó mayor carga para las instalaciones. Con la reciente inhumación, se busca disminuir la cantidad de restos bajo resguardo y mantener abiertas las investigaciones que permitan, incluso años después, devolver la identidad a las víctimas.
“Traerlos aquí es una manera digna de ser tratados, darles un destino temporal, si no es el final, porque el final es con las familias”, afirmó Jacob Hernández.