Un nuevo caso de agresión y presunta discriminación ha generado amplia indignación en la Ciudad de México, luego de que circulara un video en redes sociales en el que se observa a una mujer de nacionalidad peruana insultando, escupiendo y agrediendo físicamente a una guardia de seguridad, tras una disputa relacionada con el cobro de mantenimiento en un edificio ubicado en la colonia Narvarte.
El material audiovisual, compartido por el periodista Carlos Jiménez (@C4Jimenez), muestra el momento en que la mujer, identificada como Elizabeth Patricia “N”, lanza expresiones ofensivas, entre ellas: “Como en México es normal esto… me vale verga wey”. Además, se observa un forcejeo con la trabajadora de seguridad privada. La víctima presentó una denuncia ante la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX), misma que ya ha iniciado una investigación por estos hechos.
Este incidente ocurre en paralelo con otro caso reportado recientemente en la colonia Condesa, donde una ciudadana argentina, apodada en redes como “Lady Racista”, insultó a un elemento de la Secretaría de Seguridad Ciudadana tras ser infraccionada. En el video, se le escucha decir: “Odio a los negros como tú”, lo cual también provocó fuertes reacciones de condena en redes sociales y entre autoridades.
Ambos casos han sido señalados como expresiones de racismo estructural y discriminación clasista. La Fiscalía capitalina ha iniciado carpetas de investigación por los posibles delitos de agresión física, amenazas y actos discriminatorios. En respuesta, diversos sectores de la sociedad han manifestado su preocupación por la seguridad y el respeto a los derechos de quienes se desempeñan en labores de vigilancia, seguridad y servicio, tanto en espacios públicos como privados.
“La Ciudad de México no tolera actos de racismo ni de odio”, declaró la jefa de Gobierno, Clara Brugada, al condenar ambos casos. Las autoridades han reiterado el llamado a denunciar cualquier forma de violencia o discriminación y destacaron la importancia de garantizar una convivencia respetuosa e incluyente en la capital.
Los hechos han abierto un debate social en torno a la protección de los trabajadores y al comportamiento de algunos residentes extranjeros, cuyo estatus migratorio no exime de responsabilidad legal ni moral frente a conductas violentas. La conversación continúa en redes sociales y en el ámbito público, donde se insiste en la necesidad de fortalecer la cultura de la no discriminación y el respeto a los derechos humanos.