Claudia Bolaños
El presidente de la Cámara de Diputados, Raúl Bolaños-Cacho Cué, respaldó las acciones emprendidas por el gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, ante la crisis de seguridad y gobernabilidad en Juchitán, incluida la solicitud para desaparecer los poderes del ayuntamiento, pero aclaró que no le corresponde deslindar al mandatario estatal de eventuales responsabilidades.
“De mi parte, de manera personal, el gobernador tiene mi respaldo. Creo que en Oaxaca hay que cerrar filas en torno a la unidad”, declaró el legislador ante medios de comunicación en el Palacio Legislativo de San Lázaro.
Sus declaraciones se producen después de que el Congreso de Oaxaca aprobara, con 35 votos a favor y cero en contra, la desaparición de poderes del ayuntamiento de Juchitán de Zaragoza, a solicitud de Jara, tras la detención del entonces presidente municipal Miguel Sánchez Altamirano. Posteriormente, Francisco Vásquez Jiménez fue designado comisionado municipal.
Cuestionado sobre si su respaldo al gobernador implicaba deslindarlo de cualquier responsabilidad por la situación que atraviesa el municipio, Bolaños-Cacho Cué respondió que no tiene facultades para hacerlo.
“No soy ninguna autoridad que tenga facultades para deslindar a alguien de cualquier responsabilidad o no, eso solamente lo hará el juicio de la historia”, sostuvo.
“Lo que ahora yo respaldo son las acciones que el gobernador de Oaxaca tomó de manera casi inmediata”, agregó.
El presidente de la Mesa Directiva de San Lázaro planteó que las medidas adoptadas en Juchitán deberían replicarse en otras regiones del país cuando existan elementos que acrediten posibles alianzas entre autoridades o políticos y grupos delictivos.
“En cada lugar y rincón de la República donde haya alianzas oscuras de las autoridades o de cualquier político con el crimen organizado, se deben de replicar estos ejercicios”, afirmó.
Asimismo, reconoció la actuación del Gobierno federal y de la presidenta Claudia Sheinbaum, así como de las autoridades de seguridad, ante los hechos ocurridos en Juchitán.
Bolaños-Cacho Cué rechazó que la situación sea utilizada para emprender confrontaciones políticas y llamó a concentrar los esfuerzos en recuperar la tranquilidad en el municipio.
“Con lo que yo no estoy de acuerdo es en iniciar, a partir de estas acciones, campañas de ataque que en nada sirven para devolverle a Juchitán la paz que todos los oaxaqueños y oaxaqueñas deseamos”, expresó.