La Industria Mexicana de Coca-Cola (IMCC) anunció un acuerdo con el gobierno mexicano para disminuir en un 30% las calorías de sus refrescos en el país. La medida se implementará de manera escalonada, comenzando con las presentaciones de mayor tamaño, y se espera que todas las versiones familiares estén reformuladas en un plazo máximo de un año. Se estima que la reformulación abarcará más del 70% del volumen comercializado en México.
El compromiso surge en un contexto donde se discute un incremento al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a las bebidas azucaradas. Como parte del acuerdo, se estableció un impuesto reducido para las bebidas sin calorías y se definió una estrategia conjunta para fomentar la reducción del consumo calórico en el país.
Coca-Cola también se enfocará en asegurar la disponibilidad de versiones reducidas o bajas en azúcar en todo su portafolio, abarcando distintas presentaciones y tamaños. Además, implementará acciones comerciales para incentivar que los consumidores migren de productos con calorías a opciones bajas o sin calorías. La empresa trabajará con distribuidores, comercios y autoridades para que la diferencia de precios beneficie al consumidor.
En cuanto a la publicidad, la compañía reforzará sus políticas responsables, eliminando la participación de menores de 16 años y priorizando la promoción de versiones sin azúcar o bajas en calorías. Asimismo, centrará la mercadotecnia en presentaciones mayores a 1 litro para reuniones familiares y eliminará la publicidad de la presentación de 3 litros. Se coordinará con la Secretaría de Salud para un proyecto piloto que fomente el consumo de bebidas bajas o sin calorías, incluyendo Coca-Cola Zero en campañas y promociones vinculadas a la Copa Mundial de la FIFA 2026.
Esta iniciativa forma parte de un esfuerzo más amplio para fomentar hábitos de consumo más saludables y contribuir a la lucha contra enfermedades crónicas como la obesidad y la diabetes en México.