La Administración de Control de Drogas (DEA) advirtió sobre presuntos nexos entre el gobierno de México y organizaciones criminales, en el marco de la primera Cumbre de Estados Unidos Libre de Fentanilo celebrada en Orlando, Florida. Terry Cole, director de la agencia, aseguró que la lucha contra los cárteles es la prioridad número uno y destacó la incautación de 568 millones de dosis de este narcótico como parte de la estrategia de seguridad.
Cole señaló que la DEA combate no solo a los cárteles, sino también a facilitadores, distribuidores, lavadores de dinero y proveedores de químicos. “Esto incluye la conexión mortal entre las redes de los cárteles y el gobierno mexicano, son la misma cosa”, afirmó durante su intervención, cuya transcripción fue publicada en el sitio oficial de la agencia.
El funcionario subrayó que el objetivo de la cumbre es fortalecer el modelo de combate al fentanilo para replicarlo en más comunidades de Estados Unidos. “Al estar aquí juntos, enviamos un mensaje claro al pueblo estadounidense, a Washington y a los cárteles de que la seguridad y la salud de nuestro pueblo no están a la venta”, añadió.
Durante su discurso, Cole reconoció el trabajo del fiscal general Todd Blanch, a quien calificó como líder de esta lucha dentro del Departamento de Justicia, recordando su trayectoria en la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York.
Las declaraciones se producen en un contexto de acusaciones contra políticos mexicanos por presuntos vínculos con el crimen organizado. Entre ellos figura Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia de Sinaloa, junto con otros nueve exfuncionarios, señalados por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York.