Este viernes por la tarde se pondrá en marcha un desfogue controlado en la presa Zimapán, debido al incremento en el nivel del embalse tras las lluvias recientes. La medida obligará a detener temporalmente el funcionamiento del Sistema Acueducto II, lo que afectará el suministro de agua potable en la zona metropolitana de Querétaro.
Más del 40 % de la población podría registrar interrupciones en el servicio durante varios días, e incluso hasta 10 días, mientras se llevan a cabo los trabajos de regulación.
Como parte de las acciones de contingencia, se habilitarán pozos de respaldo, se aplicará un sistema de tandeo, se dispondrá de hasta 100 pipas para atender a las colonias más afectadas y se hizo un llamado a la ciudadanía para reducir el consumo y almacenar agua de manera responsable.
De manera particular, dos comunidades del municipio de Cadereyta —Vega de Ramírez y La Mora— quedarán incomunicadas durante el desfogue. Para atender a sus habitantes se instalará un campamento con servicios de salud, seguridad y víveres.
Se estima que la operación de desfogue se prolongue entre tres días y una semana, dependiendo de las condiciones del embalse.