El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, afirmó en entrevista que la hostilidad de Estados Unidos hacia la isla responde a un apetito colonial frustrado, pues en más de seis décadas de revolución no ha logrado someter al país caribeño. Señaló que el bloqueo económico, intensificado en los últimos años, ha limitado el acceso a combustibles, divisas y turismo, afectando de manera directa la vida cotidiana de los cubanos.
El mandatario destacó que, pese al cerco, Cuba ha construido una sociedad con principios de justicia social y ha desarrollado estrategias de resistencia creativa, incluyendo la producción de vacunas propias durante la pandemia de covid-19. Recordó que la administración Trump impuso más de 240 medidas adicionales contra la isla, mientras que el gobierno de Joe Biden mantuvo esa política, lo que ha derivado en una crisis energética severa.
Díaz-Canel subrayó que desde hace casi cuatro meses Cuba no recibe suministros de combustible, lo que complica la generación eléctrica y el desarrollo económico. En este contexto, aseguró que el país impulsa una transición hacia energías renovables como la fotovoltaica, hidroeléctrica, biomasa y biogás, además de denunciar en organismos internacionales lo que calificó como un bloqueo “genocida”.
El presidente cubano también expresó su reconocimiento a México y a la presidenta Claudia Sheinbaum, a quienes agradeció por su respaldo en los momentos más difíciles para la isla. “Mil veces gracias por estar siempre al lado de Cuba”, dijo emocionado.
Al referirse a su trayectoria personal, recordó que es hijo de una maestra y de un obrero, y que su formación estuvo marcada por valores familiares y el compromiso social de la revolución. Aseguró que su vida es reflejo de las transformaciones que ha vivido la sociedad cubana desde 1959 y reiteró su disposición a defender la soberanía nacional “hasta las últimas consecuencias”.