Un vehículo cargado con explosivos detonó la madrugada de este sábado frente al comando de la Policía del Departamento de Norte de Santander, en la ciudad de Cúcuta, Colombia, dejando al menos 11 personas heridas, entre ellas ocho agentes y tres civiles. El ataque ocurrió en el barrio Tasajero, cerca de viviendas y locales comerciales que sufrieron daños materiales por la explosión.
El secretario de Seguridad Ciudadana de Norte de Santander, George Quintero, confirmó el número de lesionados y señaló que tras la primera detonación se lanzaron otros artefactos explosivos en la misma zona. Una de las víctimas fue una mujer que vendía café en un puesto callejero. El hecho generó alarma en la ciudad fronteriza con Venezuela, que celebraba las Ferias de Cúcuta.
El senador Wilmer Carrillo expresó solidaridad con la Policía Nacional y los habitantes afectados, mientras que la congresista Diana Riveros lamentó que la violencia empañara las festividades locales. “Hoy Cúcuta debía ser noticia por la alegría de sus ferias, no por explosiones, disparos y terror”, escribió en redes sociales.
El atentado ocurre a una semana de la investidura del presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, quien ha prometido enfrentar con firmeza a los grupos armados ilegales. Apenas tres días antes, dos policías resultaron heridos en una emboscada contra la caravana del coronel Jorge Andrés Bernal en el municipio de El Zulia, cercano a Cúcuta.
En Norte de Santander, y particularmente en la región del Catatumbo, operan estructuras del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y el frente 33 de las disidencias de las FARC, responsables de múltiples ataques contra la fuerza pública y la población civil.