La coalición internacional Escudo de las Américas, impulsada por la administración estadounidense junto a más de una docena de países de la región y sin la integración del gobierno mexicano, acordó calificar a 24 estructuras delictivas transnacionales bajo el estatus de grupos terroristas. La alianza hemisférica busca frenar el avance de estas redes multinacionales que atentan contra la estabilidad y paz del continente.
Dentro de la lista de colectivos fichados por el Escudo de las Américas destacan ocho entidades originarias de territorio mexicano, entre las que sobresalen la estructura de Sinaloa, la red de Jalisco Nueva Generación, la facción de los Viagras, el Cartel del Golfo, la agrupación del Noreste, la célula de La Línea, la Nueva Familia Michoacana y la confederación de Cárteles Unidos.
Las naciones participantes de este bloque fundamentarán sus mecanismos operativos mediante el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca. Esta vía legal permitirá convocar instancias a nivel ministerial para validar protocolos internacionales de seguridad regional, articulados bajo tres ejes esenciales de acción: soporte económico, resguardo de la seguridad pública y articulación logística multilateral.
Para neutralizar la influencia delictiva de estos conglomerados, las partes firmantes implementarán retenes financieros como la inmovilización de cuentas bancarias y bienes patrimrimoniales, además de cancelaciones de visado e impedimentos de tránsito fronterizo para cualquier individuo vinculado operativa o logísticamente a dichas bandas.
Esta red de cooperación impulsada por el Escudo de las Américas cuenta con el respaldo gubernamental de naciones como Colombia, Argentina, El Salvador, Perú, Costa Rica, Chile, Honduras, Panamá, República Dominicana, Paraguay, Ecuador, Bolivia, Guyana y Trinidad y Tobago.