El munícipe de Juchitán de Zaragoza, Miguel Sánchez Altamirano, ingresó a las instalaciones del Centro Federal de Readaptación Social Número 1 en Almoloya de Juárez, Estado de México, donde quedará a disposición de las autoridades judiciales. El traslado a la prisión de alta seguridad se realizó tras su captura por acusaciones vinculadas a extorsión en modalidad agravada y afectaciones a la seguridad del Estado, derivadas de presuntos nexos con una estructura operativa del Cártel Jalisco Nueva Generación identificada como Los Cromos.
Las indagatorias encabezadas por dependencias de seguridad federales e instancias estatales señalan que el servidor público operaba junto a un sujeto apodado La Parka, señalado como uno de los principales generadores de violencia en el Istmo de Tehuantepec. A la red delictiva investigada se le atribuyen actividades ilícitas como cobro de cuotas a comerciantes, comercialización de estupefacientes, tráfico ilícito de personas e ilícitos contra la vida, además del uso de recursos públicos para brindar protección institucional a la célula criminal.
La presentación inicial del procesado se programó mediante el formato de videoconferencia con el órgano jurisdiccional con sede en Oaxaca para dar lectura formal a la imputación de la representación social. El inicio del proceso legal marca la pauta en las indagatorias ministeriales para determinar el alcance de la complicidad de autoridades locales con grupos de la delincuencia organizada en el Istmo.