El gobierno de Estados Unidos anunció la eliminación de sanciones contra el sistema de banca pública venezolano, incluyendo al Banco Central de Venezuela, tras otorgar dos nuevas licencias generales que permiten realizar transacciones financieras con la institución y con bancos estatales.
De acuerdo con el Departamento del Tesoro, las operaciones de servicios financieros podrán realizarse con el Banco Central, sancionado desde abril de 2019, así como con los bancos Venezuela, Tesoro y Digital de los Trabajadores. Estas entidades habían enfrentado restricciones para operar en el exterior durante casi una década, situación que se agravó con las medidas estadounidenses de 2019.
La flexibilización llega en un contexto de incremento en las exportaciones de crudo venezolano y la implementación de un nuevo sistema de subastas de divisas. Washington busca estabilizar la economía del país y abrir espacios para la inversión estadounidense. Sin embargo, fuentes locales señalaron que el esquema de asignación de dólares prioriza a grandes corporaciones, dejando fuera a medianas y pequeñas empresas.
El Tesoro también autorizó negociaciones comerciales de contratos, aunque condicionadas a una aprobación adicional de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC). Además, se levantaron sanciones al exprocurador Reinaldo Muñoz, recientemente sustituido por Arianny Seijo.
Este anuncio se suma a la decisión de retirar a la presidenta interina Delcy Rodríguez de la lista de sancionados por la OFAC hace menos de dos semanas, lo que refleja un giro en la política estadounidense hacia Caracas.