El peso mexicano prolonga su tendencia positiva frente al dólar estadounidense, acumulando cuatro sesiones consecutivas de ganancias. Este desempeño responde a un entorno internacional más estable y al reciente anuncio sobre la reapertura del gobierno federal de Estados Unidos, situación que reanimó el apetito por el riesgo entre los inversionistas.
Durante la jornada del miércoles, la divisa nacional registró un incremento de 0.11% en su cotización frente al dólar, lo que representa una ligera mejora tras varios días de movimientos mixtos en el mercado cambiario.
Aunque el tipo de cambio fluctúa a lo largo del día, el dólar estadounidense cerró el 12 de noviembre en 18.30 pesos, manteniendo un comportamiento estable frente a otras monedas de economías emergentes.
El Diario Oficial de la Federación (DOF) informó que el tipo de cambio FIX, calculado por el Banco de México (Banxico), se ubicó este jueves 13 de noviembre en 18.2982 pesos por dólar. Además, Banxico estableció que el tipo de cambio aplicable para el cumplimiento de obligaciones en dólares estadounidenses es de 18.3333 pesos por unidad.
De acuerdo con los datos disponibles, el precio promedio del dólar hoy jueves 13 de noviembre se sitúa en 18.27 pesos por unidad.
El FIX funciona como el tipo de cambio oficial de referencia, determinado a partir del promedio ponderado de las cotizaciones del mercado interbancario. Este indicador se emplea para operaciones financieras y el pago de compromisos en moneda extranjera, y se publica al mediodía del día hábil anterior.
El fortalecimiento del peso se relaciona con un panorama económico internacional más estable y con la decisión de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) de mantener sus tasas de interés sin cambios. Analistas también destacan la disciplina en el control inflacionario y el buen nivel de las reservas internacionales, factores que contribuyen a la confianza en la economía mexicana.
Por último, la reanudación de actividades del gobierno estadounidense, tras un cierre parcial, impulsó el flujo de capitales hacia mercados emergentes como el mexicano, lo que favoreció el desempeño de la moneda nacional.