El papa León XIV visitó este sábado la tumba de San Agustín en la Basílica de San Pietro in Ciel d’Oro, en Pavía, Italia, donde llamó a los fieles a convertirse en “constructores de paz y reconciliación”. El pontífice pidió dejar atrás el odio y las divisiones para fortalecer la unidad de la Iglesia y la convivencia social.
Durante la ceremonia, el papa subrayó que el cambio debe iniciar desde las acciones individuales: “Si queremos transformar los tiempos, debemos comenzar por nosotros mismos”. Asimismo, condenó expresiones de violencia verbal y social, como insultos y acoso, e instó a los jóvenes a cultivar relaciones auténticas más allá de las pantallas.
En su mensaje, León XIV destacó la importancia de la espiritualidad agustiniana, basada en la interioridad y en la construcción de comunidades centradas en Cristo como “piedras vivas”. Más de un centenar de frailes agustinos acompañaron al pontífice en la basílica, reforzando el llamado a la comunión y fraternidad.
El papa también visitó el Centro Nacional de Hadronterapia Oncológica, donde reconoció la labor del personal médico y subrayó el papel de las familias en el acompañamiento de los enfermos. Su agenda continuará en Sant’Angelo Lodigiano, en la parroquia de los Santos Antonio Abad y Francesca Cabrini.