Los trabajadores de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) marcharon a la sede de la Secretaría de Educación Pública (SEP) en la Ciudad de México para exigir un aumento salarial.
Al llegar, los manifestantes derribaron la puerta principal del edificio, pero no pudieron tirar una reja de metal.
Los docentes exigen un aumento salarial acorde a la inflación, la basificación inmediata de todos los interinos, protección ante quejas arbitrarias, exoneración de actas infundadas e ilegales, y capacitación en horarios laborales.
Debido a la marcha, algunas escuelas de educación básica suspendieron las clases.