El Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó la renovación de la Línea de Crédito Flexible (LCF) para México, reduciendo el monto disponible de 35 mil millones a 24 mil millones de dólares. Esta decisión responde a la solicitud del gobierno mexicano y mantiene vigente el respaldo financiero inmediato para enfrentar posibles choques externos.
La LCF es un mecanismo preventivo que permite a los países acceder a dólares de forma expedita en caso de crisis, siempre que cumplan con estándares macroeconómicos sólidos. México ha sido beneficiario de esta facilidad desde 2009, año en que se implementó tras la Gran Recesión, y ha logrado renovarla en once ocasiones consecutivas.
En el comunicado oficial, Nigel Clarke, subdirector gerente y presidente interino del Directorio Ejecutivo del FMI, reconoció que la economía mexicana enfrenta debilidad estructural derivada de la consolidación fiscal, una política monetaria restrictiva y tensiones comerciales. Sin embargo, destacó que el país ha mantenido estabilidad y fortaleza institucional frente a un entorno internacional incierto.
Actualmente, solo cinco países han accedido a este instrumento: México, Polonia, Chile, Colombia y Perú. De ellos, Polonia y Colombia ya han cancelado su participación, siendo este último el único que ha utilizado parte de los recursos disponibles.
Los criterios que permiten a México mantener el acceso a la LCF incluyen finanzas públicas equilibradas, inflación controlada, acceso favorable al financiamiento externo, reservas internacionales suficientes y un sistema financiero sólido con supervisión eficaz.