General Motors notificó el despido temporal de aproximadamente 5,500 trabajadores en tres plantas, mientras la compañía revisa su estrategia de producción de autos eléctricos tras la eliminación de créditos fiscales por parte del presidente Donald Trump.
La automotriz informó que la medida afecta principalmente a la planta Factory Zero en Detroit, donde se fabrican modelos eléctricos como Chevrolet Silverado, GMC Sierra y Hummer. De los 3,400 empleados suspendidos durante el verano, unos 2,200 serán reincorporados en enero cuando la planta retome operaciones en un solo turno, mientras que 1,200 permanecerán sin fecha definida para volver.
La decisión se produce en medio de la incertidumbre generada por la eliminación de incentivos fiscales para vehículos eléctricos, lo que ha llevado a General Motors a reevaluar sus necesidades de producción y ajustar su plan de crecimiento en este segmento.
La compañía no detalló el impacto en otras plantas ni si habrá más recortes, pero aseguró que continuará monitoreando la demanda y las condiciones del mercado antes de tomar nuevas decisiones.