El presidente de la Fédération Internationale de Football Association (FIFA), Gianni Infantino, sugirió este fin de semana que los jugadores que se cubran la boca para hablar con un rival durante un partido deberían ser expulsados bajo la presunción de que ocultan palabras inapropiadas, una propuesta que ha generado debate en el futbol mundial.
En una entrevista con medios internacionales, Infantino afirmó que si un futbolista tapa su boca y lo que dice tiene consecuencias racistas u ofensivas, “obviamente” debe ser expulsado, ya que presumiblemente ha pronunciado algo indebido; de lo contrario, no tendría motivo para ocultarlo. Esta postura surge tras un incidente en la UEFA Champions League, donde el argentino del Sport Lisboa e Benfica, Gianluca Prestianni, fue acusado de proferir insultos racistas contra el brasileño Vinícius Júnior del Real Madrid mientras se cubría la boca, situación que desencadenó una investigación disciplinaria de la UEFA y la suspensión provisional del jugador.
La propuesta fue presentada durante la reunión anual de la International Football Association Board (IFAB), organismo encargado de las reglas del juego, que además está analizando incluir medidas para evitar que los jugadores se cubran la boca al hablar con adversarios antes de la Copa del Mundo de 2026, programada en Estados Unidos, México y Canadá. Infantino subrayó la importancia de actuar con firmeza en la lucha contra el racismo, aunque reconoció que los casos disciplinarios requieren de evidencia y análisis cuidadoso.
La iniciativa ha abierto un amplio debate en el entorno futbolístico sobre cómo reforzar el respeto y la transparencia en el campo ante comportamientos potencialmente discriminatorios.