El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, explicó en un mensaje difundido el 29 de julio los detalles de la nueva filial FIFA Forward Enterprise (FFE), proyecto que busca consolidar las operaciones comerciales y de eventos de la organización en una sola entidad, con el objetivo de aumentar el valor económico del fútbol y reinvertirlo en las federaciones miembro.
Infantino aseguró que el programa permitirá elevar la financiación de cada federación de los actuales 8 millones de dólares a 20 millones a partir de 2027, con incrementos garantizados en los ciclos posteriores. “Cada beneficio que genere FIFA Forward Enterprise se reinvertirá de vuelta en el fútbol”, subrayó.
El dirigente destacó que la FIFA mantendrá la mayoría accionaria y la autoridad regulatoria, mientras que un número reducido de socios externos podrá participar con una participación minoritaria. Según estimaciones de J.P. Morgan, el valor de la nueva filial asciende a 20 mil millones de dólares.
Infantino insistió en que la decisión será democrática y dependerá de la aprobación de la mayoría de las 211 federaciones miembro, quienes deberán definir su postura antes del 19 de septiembre. “Mi compromiso es cumplirlo en interés de todos. Si prefieren no aprovechar esta oportunidad, continuaremos con la financiación previamente planificada”, afirmó.
El anuncio generó una fuerte reacción de la UEFA, que calificó la propuesta como una “cesión irreversible” de las principales competiciones del fútbol y advirtió que ninguna selección europea participará en torneos de la FIFA mientras el plan siga vigente. La confederación presidida por Aleksander Ceferin sostuvo que la entrada de inversores externos convertiría la rentabilidad comercial en una exigencia permanente y pondría en riesgo el calendario internacional.
“La Copa del Mundo no puede considerarse un producto de inversión. Es uno de los mayores legados deportivos del fútbol y no debe entregarse jamás a inversores privados”, señaló la UEFA en su comunicado.