Durante las recientes protestas en Estados Unidos por el asesinato de George Floyd, muchas tiendas han sufrido saqueos entre ellas varias sucursales de Apple.
Delincuentes, ajenos a la verdadera razón de las manifestaciones, han entrado a las tiendas para robar artículos, por lo que Apple ha decidido cerrar algunas sucursales.
Sin embargo, quienes han logrado llevarse un iPhone han descubierto, mediante un mensaje, que los teléfonos no sólo no funcionan, sino que además son rastreados por la policía.
“Por favor, devuélvalo a Apple Walnut Street. Este dispositivo ha sido desactivado y está siendo rastreado. Las autoridades locales serán alertadas.”
La compañía aparentemente tiene un killer switch que deshabilita los teléfonos cuando pierden conexión con el wifi de la tienda, además de contar con la app Find my Phone que permite el rastreo del aparato.
Anna Lorena Sánchez
Información de Teknófilo
Imagen RT