La explanada de la alcaldía Iztapalapa se convirtió en un punto de encuentro gastronómico con el inicio de la Feria de la Enchilada, evento que permanecerá abierto al público hasta el próximo 7 de septiembre.
En esta edición, los visitantes pueden disfrutar de una amplia variedad de platillos preparados a partir de recetas familiares que han pasado de generación en generación. Mariano, uno de los expositores, comparte que su platillo más solicitado son las enchiladas de mole oaxaqueño con carnitas. “Mi abuela es la que hace el mole, no deja que nadie le ayude porque dice que el secreto se va con ella”, comentó.
Detrás de ese sabor está el esfuerzo de la señora Roberta, quien cada mañana comienza a moler chiles, cacahuates, tomates, ajos, vinagre, orégano y canela en su metate para preparar el mole que distingue a su familia.
Otra propuesta es la de la familia Ordoñez, originaria de Milpa Alta, que utiliza gallina de rancho para sus enchiladas verdes. El ingrediente se macera durante toda la noche con una receta especial, logrando un sabor campirano que se enriquece con hongos de temporada como la “pata de pájaro”. “La receta es de mi abuela y poco a poco la hemos ido perfeccionando y agregando cosas como los hongos y la crema y el queso también de rancho, por eso queda entre acidito, picosito y dulce”, explicó doña Bety, quien destaca la acidez particular de su crema de rancho como un toque distintivo.
Las opciones gastronómicas son diversas: enchiladas de chamorro, en nogada (disponibles solo en temporada), suizas, de mole rojo, al estilo Oaxaca o Puebla, así como propuestas más intensas como las de tuétano con costra de chicharrón. “Nos dimos la vuelta para ver qué encontramos y nos sorprendimos. No sabíamos que había tanta variedad de enchiladas, nos dimos cuenta que nos hace falta conocer todo lo que hacen aquí”, expresó Claudia, una de las asistentes.
La feria reúne a 24 expositores, aunque se prevé que en los próximos días la cifra alcance hasta 30. Cada uno ofrece especialidades únicas, aunque también es posible encontrar las versiones clásicas más conocidas.
Además de la gastronomía, el evento incluye venta de artesanías provenientes de Oaxaca, Michoacán y de la propia Iztapalapa. Para acompañar los platillos, se ofrece pulque preparado por productores locales, así como presentaciones musicales y de danza que van desde géneros tradicionales hasta rock y balada romántica, con la participación de agrupaciones como “La Típica”, uno de los ensambles más representativos de la demarcación.
Los organizadores destacaron que la feria cumple con protocolos sanitarios avalados por la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) y Protección Civil, lo que incluye cursos obligatorios de manejo higiénico de alimentos y residuos para los expositores.