Ud puede opinar que es muy pronto para hacer un balance y llegar a esta conclusión, pero con todos los disturbios que se desarrollaron previos al mundial y el perjuicio en contra de los comercios y no se diga de los ciudadanos afectados en sus labores, traslados y horarios, lo cual tuvo un efecto también nocivo para la productividad de las empresas no se puede cuestionar qué beneficios se pudieron aterrizar con el Mundial.
¿es el Mundial 2026: oportunidad de negocios o expectativa sobredimensionada?
Por años, los grandes eventos deportivos han sido presentados como catalizadores de inversión, turismo y crecimiento económico. La Copa Mundial de la FIFA 2026, que tiene como sedes a México, Estados Unidos y Canadá, no es la excepción. Sin embargo, más allá de la derrama inmediata en hoteles, restaurantes, transporte y entretenimiento, la pregunta relevante es si el Mundial realmente puede convertirse en una plataforma para atraer inversiones de largo plazo y nuevas empresas al país.
Los beneficios permanentes no ocurren de manera automática. El Mundial genera visibilidad global, pero la decisión de una empresa para instalar un corporativo, una planta o un centro de servicios depende de factores mucho más profundos: certeza jurídica, disponibilidad de talento, infraestructura, conectividad, seguridad y condiciones para hacer negocios.
México llega a este Mundial en una posición distinta a la de otras sedes históricas. El país ya está en el radar de inversionistas internacionales gracias al nearshoring, el TMEC y el crecimiento de ciudades como Monterrey, Querétaro, Guadalajara y la Ciudad de México. En ese sentido, el Mundial puede funcionar más como amplificador de una tendencia existente que como el detonador de una nueva.
La oportunidad está en aprovechar la atención global para mostrar capacidades productivas, infraestructura logística, parques industriales, oferta inmobiliaria corporativa y talento especializado. Esto exige vincular a las ciudades con los eventos deportivos y agenda de promoción económica.
Pero existe el riesgo de que el entusiasmo se quede en expectativas. Los visitantes llegarán, consumirán y regresarán a sus países si no encuentran razones concretas para mantener una relación de negocios con México. La derrama turística es temporal; la inversión productiva requiere estrategias permanentes.
Por ello, el éxito económico del Mundial no debe medirse únicamente por el número de turistas o la ocupación hotelera. El verdadero indicador será cuántas empresas deciden abrir operaciones, expandir sus oficinas o establecer proyectos de largo plazo en el país después de.
El Mundial ofrece una vitrina excepcional. Convertir esa exposición en inversión sostenible dependerá menos del fútbol y más de la capacidad de México para demostrar que sigue siendo un destino competitivo para hacer negocios.
Por cierto: El consumo que sí se detonó
Ahora en México todo es fútbol; pero el análisis de los resultados vendrá en un mes. Cuando concluya y después de que los bloqueos en la Cdmx cedan. Así la Concanaco -Serviytur que preside Octavio de la Torre manifestó que la derrama nadamás por el primer día, con el triunfo de México sobre Sudafrica generó una derrama de mil 200 millones de pesos.
Esto por el consumo en restaurante, hoteles, transporte y comercio en zonas aledañas y en la propia Cdmx.
Interesante porque se debe promover una imagen positiva de México; pero las fotos previas al Mundial generaron caos e incluso alertas por posibles actos de violencia.
Hablemos en un mes…
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