El líder norcoreano Kim Jong-un reiteró que no desea ejercer la diplomacia con Corea del Sur y que su país aniquilaría a su rival si es provocado, dijeron medios del Estado, aumentando las tensiones en la región.
Durante una visita al Ministerio de Defensa de Corea del Norte, señaló que recientes medidas para cortar las relaciones con Corea del Sur permiten a su ejército asumir una postura más agresiva “al garantizar la legalidad de atacar y destruir (a Corea del Sur) cuando sea provocado”.
Kim Jong-un hizo estas declaraciones semanas después de declarar ante su anuente parlamento que Corea del Norte abandonaría su objetivo de unificación con Corea del Sur y ordenó reescribir su Constitución para consolidar a su vecino como su adversario extranjero más hostil.
Desde entonces, Corea del Norte ha cerrado departamentos de gobierno que manejaban asuntos con el gobierno surcoreano, derribó un importante monumento de unificación y abolió leyes que gobernaban proyectos económicos anteriores con Seúl.
Expertos afirman que los intentos de Kim de recalibrar las relaciones con el gobierno surcoreano, en medio de una oleada de ensayos de armamento con capacidades nucleares dirigido a rivales vecinos y a Estados Unidos, tienen como objetivo reducir la voz de Seúl y, en el futuro, forzar negociaciones directas con Washington sobre el enfrentamiento nuclear.
Señalan que el objetivo a largo plazo es obligar a Estados Unidos a aceptar la idea de Corea del Norte como una potencia nuclear y negociar concesiones de seguridad y económicas desde una posición de poder.
Con información de Agencias
Imagen: AFP