El programa social Leche del Bienestar, antes conocido como Liconsa, busca llegar a los 2 mil 478 municipios de México antes de concluir el sexenio en 2030, con el objetivo de combatir la desnutrición y garantizar el acceso a un alimento básico. Actualmente atiende a 6.3 millones de personas en 2 mil 196 municipios, pero la meta es alcanzar a 10 millones de beneficiarios.
Víctor Hugo López Rojas, gerente nacional de abasto social, informó que para cumplir con este crecimiento se pondrán en marcha nuevas plantas procesadoras, más centros de acopio y la apertura de lecherías en todo el país. Tan solo en 2025 se proyecta atender a 7 millones de usuarios.
El programa opera bajo un esquema de precios diferenciados y subsidiados. En municipios con alta marginación, el litro de leche se vende en 4.50 pesos; en otros con condiciones de rezago medio, en 6.50; y en el resto, en 7.50 pesos, pese a que a los productores se les paga 11.50 pesos por litro. “Es un subsidio fuerte, pero es la forma de acercar un alimento de calidad a quienes más lo necesitan”, señaló López Rojas.
Actualmente operan 12 mil 500 lecherías en el país y la meta es llegar a 20 mil para finales de la administración. Además, están en construcción dos nuevas plantas: una pasteurizadora en Campeche, con capacidad de 100 mil litros diarios y prevista para finales de 2025, y una planta de secado en Michoacán, con capacidad de 250 mil litros diarios que entraría en operación en septiembre de 2026. La inversión en estos proyectos asciende a mil 200 millones de pesos.
En cuanto a la cadena de suministro, más de 3 mil productores participan hoy en el programa con un precio de garantía de 11.50 pesos por litro. La meta es llegar a 5 mil proveedores y aumentar la producción anual de 13 mil 500 millones de litros a 15 mil millones en el sexenio.
Los principales beneficiarios son niños de seis meses a 12 años, mujeres embarazadas, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas o discapacidad. De acuerdo con las cifras, 40% de los beneficiarios son menores de edad y 30% adultos mayores, sectores donde se concentra el esfuerzo social.
Además del esquema subsidiado, Leche del Bienestar mantiene convenios con instituciones como asilos, guarderías, casas hogar y bancos de alimentos. Entre los nuevos acuerdos se contempla uno con el Banco de Alimentos de Jalisco para atender a entre 5 y 6 mil personas adicionales.