Desde Palacio Nacional, el presidente Andrés Manuel López Obrador recordó que hoy se
conmemoran 110 años del inicio de la Revolución Mexicana.
“Todo un acontecimiento, se trata de la primera revolución social del Siglo XX en el mundo”.
Agregó que es un movimiento de gran trascendencia porque el
pueblo de México luchó por
dos grandes demandas: la justicia y la democracia.
Aseguró que no fue en vano el sacrificio porque se avanzó en la justicia y gracias a la
Revolución se mejoraron las condiciones laborales, se estableció la jornada de 8 horas, el
salario mínimo, el descanso obligatorio y otras prestaciones laborales, plasmadas en el
artículo 103 constitucional.
Además, se entregó la tierra a los campesinos, luego de que en el Porfiriato se concentraron
en muy pocas manos, refirió el mandatario federal.
Dijo que al principio se da el reparto en el estado de Morelos
por parte de Emiliano Zapata
y con la participación de jóvenes que ayudan a devolver la tierra, entre ellos Felipe Carrillo
Puerto.
Aseguró que el momento de mayor justicia en materia agraria se da con el presidente Lázaro
Cárdenas, que entregó 18 millones de hectáreas a un millón de familias. Por ello, sostuvo que la Revolución es justicia para el obrero, el campesino y la gente pobre, no fue así en el terreno de lo político, pues no se avanzó en conseguir la democracia, “la Revolución no pudo hacer a un lado, arrancar la costumbre antidemocrática, el mal hábito de la antidemocracia”.
Agregó que tras la Revolución siguieron las prácticas de imposición, ya no por la reelección
pues se cumplió la consigna maderista del Sufragio efectivo no reelección, aunque no fue fácil.
Sin embargo, surge un partido de Estado que impide que haya voto libre, sufragio efectivo,
que el pueblo elija a sus autoridades, “esa fue la asignatura pendiente de la Revolución”.