Ante la inminente aprobación de la reforma al Poder Judicial, cientos de manifestantes dieron portazo e ingresaron a la sala superior del Senado de la República para protestar en contra de la propuesta y la mayoría calificada de Morena.
Con la declaración de apoyo por parte de Miguel Ángel Yunes Linares a la reforma judicial, Morena alcanza la mayoría relativa en el Senado, acto que rompió la paz en los manifestantes que decidieron irrumpir en el recinto con consignas contra la reforma.
Tras lo ocurrido se tuvo que detener la sesión donde los senadores emitían sus votos, debido a protocolos de seguridad y el escándalo que permanecía en la Sala.
Elementos de seguridad intentaron limitar el acceso a las instalaciones, mientras los manifestantes colocaban pancartas y banderas que cubrían gran parte del patio del federalismo.
Con consignas como “En donde están, en dónde están, los senadores que nos iban a escuchar” los manifestantes abarrotaron el Senado y posteriormente fueron apoyados por miembros de la oposición que permanecieron en la sala.
Gerardo Fernández Noroña optó por anunciar un receso indefinido tras lo ocurrido.