Dos movilizaciones que partieron del Ángel de la Independencia hacia el Zócalo capitalino derivaron en enfrentamientos la tarde del sábado, luego de que un grupo de participantes intentó derribar las vallas colocadas alrededor de Palacio Nacional.
Las marchas fueron convocadas por el Movimiento del Sombrero y por integrantes de Generación Z México, quienes se reunieron para manifestar su rechazo a la inseguridad y expresar críticas hacia el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum. Durante el avance se escucharon consignas como “Fuera Morena” y reclamos por el asesinato del alcalde Carlos Manzo, ocurrido el 1 de noviembre.
Aunque las movilizaciones transcurrieron inicialmente sin incidentes, al llegar al Zócalo un grupo de encapuchados comenzó a empujar y golpear el cerco metálico que resguarda Palacio Nacional, lo que detonó enfrentamientos con la policía capitalina. Las confrontaciones se prolongaron por varias horas e impidieron la realización del mitin previsto por los organizadores.
La presidenta Sheinbaum condenó los hechos violentos y consideró que la participación juvenil en la protesta fue mínima, reiterando su llamado a mantener cualquier manifestación en un marco pacífico.
En un pronunciamiento aparte, la Suprema Corte de Justicia de la Nación lamentó los actos vandálicos registrados, advirtiendo que este tipo de acciones desvirtúan el sentido legítimo de la protesta y afectan las condiciones de respeto necesarias para el diálogo democrático.