Un grupo armado, presuntamente Los Tequileros, asesinó al alcalde de San Miguel Totolapan, Conrado Mendoza Almeda (PRD); a su padre, el exalcalde Juan Mendoza, y a por lo menos otras 16 personas, entre funcionarios y policías locales.
Alrededor de las 13:30, los hombres armados irrumpieron en la cabecera municipal y realizaron ataques en distintos puntos, casi de manera simultánea. Al parecer, todos tenían un objetivo: el alcalde y su padre.
Un grupo atacó las instalaciones del ayuntamiento; otro, la casa del alcalde, también fueron contra la vivienda del exedil y otra casa. Todos los puntos, en la zona céntrica del municipio.
Después del ataque, el grupo armado bloqueó la carretera de Ciudad Altamirano a Arcelia, a la altura de San José Poliutla, que es la vía de acceso a San Miguel Totolapan. En ese punto atravesaron autobuses y camiones para impedir el paso.
El reporte de la Fiscalía General del Estado, indicó que en el ataque fueron asesinadas 18 personas, entre ellas el alcalde, quienes sostenían una reunión en un domicilio particular.
El informe indica que de los 18, 10 fueron identificados por sus familiares. Se trata del alcalde Conrado Mendoza Almeida; su padre, Juan Mendoza, y su cuñado, Gustavo Salazar, de nacionalidad estadounidense.
Además, el director de Seguridad Pública municipal, Fredi Martínez Suazo; dos de los escoltas del alcalde y su consejero.
Otro caso fue el de Juan Mendoza fue alcalde en dos periodos seguidos, en el último proceso electoral impuso a su hijo, quien ganó la elección.
Durante los dos periodos de Juan Mendoza, la organización criminal Los Tequileros operó en el municipio hasta 2018, cuando, según las autoridades, había quedado desarticulada.
También la diputada local del Partido Progresa Gabriela Marín Sánchez fue asesinada cuando se encontraba en el estacionamiento de una farmacia, por dos hombres que viajaban en una motocicleta, mientras su chofer quedó lesionado.
El gobernador Cuauhtémoc Blanco de Morelos, lamentó y condenó el asesinato de la diputada. “En Morelos no vamos a permitir ataques que vulneren a nuestra sociedad. Estamos con familiares y amigos de la legisladora”, escribió en sus redes sociales. También el Congreso de Morelos y la Iglesia católica unieron sus voces para exigir esclarecer de inmediato el asesinato de la diputada. El obispo de Cuernavaca, Ramón Castro Castro, lamentó profundamente la situación de violencia que viven el país y el estado.