La propuesta del gobierno mexicano para implementar una CURP biométrica como identificación oficial ha generado opiniones divididas entre la población. De acuerdo con una encuesta nacional, el 49 por ciento de las personas consultadas se manifestó en desacuerdo con la incorporación de datos biométricos como la huella digital y el iris en este nuevo documento, mientras que el 48 por ciento se dijo a favor.
El nuevo modelo de CURP busca sustituir gradualmente a la credencial del INE en diversos trámites ante bancos, instituciones médicas y dependencias gubernamentales. Sin embargo, esta transición no ha sido bien recibida por la mayoría, ya que el 63 por ciento de los encuestados expresó su desacuerdo con que la CURP biométrica reemplace al INE como la principal forma de identificación. Solo un 34 por ciento dijo apoyar el cambio.
La percepción de confianza también está dividida. El 49 por ciento de las personas dijo sentir poca o ninguna confianza en que el gobierno resguarde adecuadamente sus datos biométricos, mientras que otro 49 por ciento dijo tener mucha o algo de confianza en este aspecto. Estos resultados reflejan una fuerte polarización entre la población respecto al manejo y protección de su información personal por parte de las autoridades.