El Gobierno de México expresó una profunda preocupación por la escalada del conflicto en Medio Oriente y llamó a las partes involucradas a abstenerse del uso de la fuerza y privilegiar la vía diplomática para preservar la paz y la estabilidad regional.
En un comunicado oficial, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) urgió a evitar una mayor escalada de las tensiones, advirtiendo que las consecuencias humanitarias y los efectos sobre la población civil y la estabilidad global podrían ser graves, por lo que destacó la importancia de resolver las controversias mediante el diálogo y la negociación.
La SRE subrayó que esta postura se enmarca en los principios constitucionales de la política exterior mexicana y en la convicción pacifista del país. Asimismo, informó que las embajadas mexicanas en la región mantienen contacto continuo con los connacionales que residen o transitan por Medio Oriente para brindarles la asistencia consular necesaria ante el contexto de tensión.
El pronunciamiento de México ocurre en medio de intensos enfrentamientos en la zona, tras ataques coordinados de Estados Unidos e Israel contra Irán y la respuesta militar iraní, que han generado preocupación internacional por una posible ampliación del conflicto y han provocado cierres de espacio aéreo y tensiones en diversos países de la región.
La Cancillería reiteró la necesidad de que todas las partes frenen la escalada bélica y opten por el diálogo como mecanismo para alcanzar soluciones pacíficas, reafirmando así la postura histórica de México en favor del respeto al derecho internacional y la paz global.