San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, se vistió de luto durante el funeral del sacerdote y defensor de los derechos humanos Marcelo Pérez Pérez, asesinado a balazos en plena calle. El párroco, conocido por su trabajo en favor de los pueblos indígenas y su denuncia constante contra la violencia, fue atacado por dos hombres a bordo de una motocicleta en el barrio de Cuxtitali.
El crimen ocurrió cuando Pérez Pérez se dirigía hacia la parroquia de Guadalupe tras oficiar una misa en Cuxtitali. Testigos señalaron que los sicarios lo interceptaron y le dispararon a quemarropa antes de huir rápidamente. La noticia conmocionó a la comunidad, provocando que miles de personas se reunieran para despedir al sacerdote en un emotivo funeral, exigiendo justicia y el esclarecimiento del homicidio.
Durante la ceremonia fúnebre, los asistentes, entre lágrimas y consignas, recordaron la valentía del párroco, quien en sus homilías denunciaba la creciente violencia en la región y señalaba sin titubeos a los grupos criminales que operan en Chiapas. “Su voz nunca calló ante la injusticia, y ahora no podemos permitir que su asesinato quede impune”, expresó un miembro de la comunidad.
Ante la presión social, la Fiscalía del Estado activó a las áreas de Asuntos Especiales y del Distrito Altos para iniciar la investigación. Las autoridades confirmaron que ya están recabando pruebas y testimonios para localizar a los responsables del homicidio de Pérez Pérez.
El asesinato del sacerdote ha dejado un vacío en la comunidad, donde su labor pastoral y su activismo en defensa de los derechos indígenas eran fundamentales. La despedida multitudinaria no solo fue una muestra de amor y respeto, sino también un grito colectivo por justicia en una región que, cada vez más, sufre los embates de la violencia.
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