El gobernador de Oaxaca, Salomón Jara, afirmó este lunes que Joel Ángel Bravo Martínez, alcalde de San Miguel Amatitlán asesinado el pasado sábado, no solicitó medidas de protección ni presentó denuncias ante la Fiscalía General del Estado por amenazas en su contra.
Durante su conferencia de prensa, el mandatario morenista aseguró que tras el ataque se desplegó un operativo interinstitucional para garantizar que el crimen no quede impune. “Quiero enfatizar que el presidente no había solicitado medidas de protección y no presentó denuncia alguna ante la fiscalía”, declaró.
Sin embargo, la versión oficial contrasta con los señalamientos del Partido Acción Nacional (PAN), que acusó que Bravo Martínez sí había manifestado temor por su vida tras sufrir un ataque y un secuestro virtual semanas antes. El blanquiazul reprochó que, aunque se le prometió la asignación de escoltas, estos nunca llegaron.
Incluso, el PAN aseguró que el edil planteó personalmente la situación al gobernador Jara durante una mesa regional de seguridad celebrada el 11 de mayo.
Bravo Martínez fue asesinado a balazos al salir de su domicilio en San Miguel Amatitlán, crimen que ha generado tensión política en Oaxaca y cuestionamientos sobre la protección a autoridades municipales.