La reforma para reducir la jornada laboral en México a 40 horas semanales será una de las prioridades del próximo periodo ordinario de sesiones, que inicia el 1 de febrero, luego de que legisladores de Morena acordaron con la presidenta Claudia Sheinbaum impulsar su discusión y eventual aprobación en ese mes.
La propuesta plantea establecer en la Constitución y en la Ley Federal del Trabajo una semana laboral de 40 horas sin reducción salarial ni afectación a prestaciones, además de mantener el pago de horas extra y limitar la jornada máxima diaria. El objetivo es mejorar las condiciones laborales y el equilibrio entre la vida personal y el trabajo.
De acuerdo con lo planteado por los legisladores, la reforma se aplicaría de manera gradual. Durante 2026 se prevé un periodo de adaptación para los centros de trabajo, y a partir de 2027 se reducirían dos horas por año hasta llegar a las 40 horas semanales en 2030. La iniciativa forma parte de la agenda prioritaria del nuevo gobierno y cuenta con el respaldo de la mayoría parlamentaria.