Petróleos Mexicanos (Pemex) informó que continúa con los trabajos especializados para reparar el ducto submarino afectado en el campo Ek-Balam, considerado el contrato de producción compartida más grande de la empresa, con una producción cercana a 100,000 barriles diarios.
La petrolera estatal detalló que se logró un avance del 100% en la remoción del lastre y en la elaboración de la envolvente, y que ya iniciaron las actividades para instalar la envolvente metálica a 50 metros de profundidad en la sección dañada. Además, embarcaciones desplegadas en la zona mantienen labores de vigilancia preventiva y recolección de hidrocarburos alrededor de las plataformas marinas.
Pemex aseguró que no existe riesgo de que el crudo llegue a las costas, pues el ducto se encuentra en condición segura desde el 10 de septiembre. El Grupo Regional de Atención y Manejo de Emergencias (GRAME), en coordinación con la Secretaría de Marina, realiza patrullajes terrestres, recorridos marítimos y sobrevuelos desde Tamaulipas hasta Campeche, confirmando que las playas monitoreadas permanecen limpias.
Este incidente ocurre meses después del derrame registrado en febrero en el Golfo de México, cuando más de 915 toneladas de chapopote afectaron las costas de Veracruz, Tamaulipas, Campeche y Tabasco. En aquella ocasión, la fuga en un oleoducto del complejo Cantarell se prolongó por más de dos meses sin ser reportada oportunamente, lo que derivó en la separación de tres altos funcionarios de Pemex Exploración y Producción.
La empresa estatal prevé concluir la reparación del ducto en los próximos días, con el objetivo de garantizar la seguridad operativa y evitar impactos ambientales en la región marina noreste.