Por Guadalupe Romero
Mientras CFE, principal importador de gas, reporta pérdidas, la mezcla mexicana de exportación va al alza junto con el mercado global
El llamado del presidente ucraniano Volodymyr Zelensky para entablar conversaciones con Rusia sobre la frontera con Bielorrusia y Ucrania, según se lee en su publicación en Facebook del domingo, empujó el mercado internacional petrolero a continuar con su carrera alcista hacia el techo de los 100 dólares por barril.
La mezcla mexicana de exportación, publicó Pemex, cerró la semana caracterizada por el conflicto bélico entre Rusia, Ucrania y la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte), por arriba de los 90 dólares; casi duplicó el promedio de 55 dólares por barril que se contempló en la Ley de Ingresos federal para 2022.
Datos que aumentan la incertidumbre ante la respuesta que parece insuficiente para cambiar la opinión del presidente Vladimir Putin para poner fin a la guerra por la que desplazó más tanques T-72 hacia el territorio ucraniano este fin de semana. “Esto se desarrollará no en días, ni en semanas, tal vez ni siquiera en meses, sino potencialmente en años”, señalaron a la escritora Robin Wright, de The New Yorker, internacionalistas y columnistas.
Con el conflicto, que Putin oficializó el pasado 24 de febrero, el petróleo mexicano aumentó y llegó a casi 91 dólares el barril el pasado viernes, como no se había visto desde septiembre de 2014, y con aumentos por arriba de 2.2% diarios en los últimos seis días.
En consecuencia los ingresos petroleros aumentarán más de lo calculado por el Gobierno federal, con la posibilidad de duplicar las proyecciones en los ingresos presupuestales y generar excedente petrolero histórico. El estimado es que por cada dólar de aumento en la mezcla mexicana ingresarán alrededor 13 mil 590 millones de pesos adicionales a la cuenta pública.
A la par, la sombra de la inflación se hace presente. “Importamos alrededor del 70% de los petroquímicos, petrolíferos y gas natural que se consume en territorio nacional…De continuar la tendencia de los precios internacionales, significaría que veremos impactos en el precio de la gasolina y diésel, gas LP; turbosina y gas natural, los cuales importamos de Estados Unidos. Pero no es todo, también el gas natural es fundamental para la generación de energía eléctrica en México, toda vez que el 60% de la generación del país depende de este insumo, por lo que podríamos también ver presión en los precios de la generación eléctrica.
“Esto genera presiones en toda la cadena de valor del país por lo que el efecto inflacionario que ya de por sí arrastramos, puede intensificarse más y llegar al doble dígito. Los precios de la gasolina y de la electricidad para los usurarios domésticos se tendrá que ajustar al alza para compensar el incremento inflacionario de acuerdo con las fórmulas establecidas vigentes”, publicó en el doctor en Política Pública por la Escuela de Gobierno del Tec de Monterrey Paul Alejandro Sánchez, en Business Insider.
El presidente Andrés Manuel López Obrador, en conferencia matutina, recién aseguró que “no tenemos problema… nosotros tenemos contratos para recibir gas y, en caso de que aumentara el precio del gas, tenemos otras energías y otras formas de generar energía eléctrica…Tenemos las hidroeléctricas, el combustóleo en caso extremo y el carbón en caso también extremo. Pero no nos quedaríamos sin energía eléctrica, incluso aumentando el precio del gas”.
El sábado la Comisión Federal de Electricidad (CFE) reportó una pérdida de 95 mil 371 millones de pesos en 2021. El saldo es atribuido a la crisis por la pandemia Covid-19 y a la contingencia energética por la tormenta polar ártica acontecida en febrero de 2021, y fueron superiores a las reportadas en 2020, cuando se concluyó con un déficit de 78 mil 919 millones de pesos.
El crudo continuará a la alza porque la decisión adoptada el sábado por los aliados occidentales de bloquear el acceso de algunos bancos rusos al sistema de pagos SWIFT puede catapultarlo por encima de los 100 dólares el barril, ya que los riesgos de comerciar con el petróleo ruso se disparan, según analistas.