Claudia Bolaños
La presidenta Claudia Sheinbaum descartó que la empresa Inteliproof Efficient, sancionada por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de Estados Unidos, represente un riesgo para la seguridad de Baja California, al señalar que hasta ahora no existe evidencia de que la compañía tenga vínculos con grupos delictivos.
Durante su conferencia matutina, la mandataria explicó que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) detectó irregularidades relacionadas con la empresa, pero aclaró que estos hallazgos no significan que exista una relación con organizaciones criminales.
“Una cosa son las irregularidades que pueda encontrar la UIF, que pueden ser de impuestos, de ingresos, de egresos, y de ahí a que estén vinculados con un grupo delictivo, pues es otra cosa”, afirmó.
Sheinbaum señaló que el Gabinete de Seguridad y la UIF revisan el caso y que el gobierno mexicano no cuenta con información proporcionada por Estados Unidos que permita confirmar los señalamientos contenidos en la sanción de OFAC.
Inteliproof Efficient, con sede en Tijuana, había prestado servicios a instituciones de seguridad de Baja California, entre ellas la Fiscalía General del Estado. El gobierno estadounidense incluyó a la compañía en su lista de sancionados el pasado 29 de septiembre, al señalar presuntos vínculos con una red relacionada con el Cártel de Sinaloa.
Ante estos señalamientos, Sheinbaum insistió en que debe distinguirse entre las irregularidades financieras detectadas y una eventual relación con organizaciones criminales, pues hasta el momento no se cuenta con elementos que permitan establecer ese vínculo.
La presidenta indicó que las autoridades mexicanas mantienen la revisión del caso y que, de encontrarse elementos que acrediten alguna conducta ilícita, se actuaría conforme a la legislación mexicana.
El caso generó cuestionamientos debido a que la empresa había proporcionado servicios a instituciones encargadas de la seguridad pública en Baja California, por lo que se pidió a la mandataria aclarar si la sanción estadounidense implicaba algún riesgo para las corporaciones o las autoridades que contrataron sus servicios.
Sheinbaum respondió que, con la información disponible hasta ahora, no existe evidencia de que la empresa represente un riesgo para la seguridad del estado.