Este jueves, agricultores de Guanajuato intensificaron sus protestas con bloqueos en carreteras y manifestaciones frente a instalaciones de Maseca en Silao, exigiendo un precio mínimo de $7,200 por tonelada de maíz. La movilización, que ya suma más de una semana, busca presionar a las autoridades para mejorar las condiciones de comercialización del grano.
Los inconformes se apostaron en distintos puntos estratégicos con maquinaria agrícola y tractores, afectando el tránsito en varias vías federales. La Secretaría de Seguridad y Paz del estado reportó bloqueos activos en el Dren de Alivio, Santa Ana Pacueco; en dos tramos de la carretera federal 90 Irapuato-Zapotlanejo, a la altura de Churipitzeo y Laguna Larga de Cortés; así como en el distribuidor del Libramiento Norponiente, en Pénjamo.
El conflicto surge por la discrepancia entre el precio solicitado por los productores y el que proponen las autoridades, que buscan fijarlo en $4,700 por tonelada. Esta diferencia ha generado tensión en el sector agrícola, especialmente en un contexto de bajos precios internacionales y altos costos de producción.
La Confederación de Cámaras Industriales (Concamin) llamó a establecer un diálogo entre las partes para evitar mayores afectaciones. En su posicionamiento, reconoció la difícil situación que enfrentan los productores de granos, pero advirtió que las medidas como el cierre de vías y empresas perjudican a terceros y no contribuyen a una solución efectiva.