En el Estadio Ciudad de México, durante el partido inaugural del Mundial 2026 frente a Sudáfrica, Raúl Jiménez anotó al minuto 67 su primer gol en una Copa del Mundo, convirtiéndose en uno de los momentos más esperados por la afición mexicana.
El delantero firmó el segundo tanto del encuentro tras un centro preciso de Roberto “Piojo” Alvarado, conectando un golazo que amplió la ventaja del Tri a 2-0. Con esta anotación, Jiménez alcanzó a Jared Borgetti como el segundo máximo goleador histórico de la Selección Mexicana, consolidando su lugar en la historia del futbol nacional.
Este gol es importante tanto en lo personal como en lo colectivo, pues representó un triunfo simbólico para la selección anfitriona en su debut mundialista. La afición celebró con intensidad el momento, consciente de que se trataba de una anotación largamente esperada en la carrera del atacante.
Este gol marcó un parteaguas en la carrera de Jiménez, quien recientemente atravesó un momento personal difícil tras el reciente fallecimiento de su padre. Además, su gol cobra mayor relevancia al recordar el grave accidente craneal que sufrió en el pasado, del cual logró recuperarse para volver a brillar en el máximo escenario del futbol.