Familiares de desaparecidos en Guerrero comenzaron una jornada de difusión y visibilización en comunidades de la sierra de Chilpancingo, como parte de las actividades previas a la Brigada Nacional de Búsqueda que se llevará a cabo del 15 al 30 de octubre en la entidad.
Representantes de colectivos como María Herrera, Guerrero No Más Desaparecidos y Hasta Encontrarlos Guerrero realizaron encuentros con vecinos y la pega de fichas en la comunidad de Amojileca, municipio de Chilpancingo. La iniciativa busca que la ciudadanía se acerque a las iglesias católicas para aportar información anónima sobre posibles fosas clandestinas, en el marco de acuerdos por la paz.
María Herrera Magdaleno, madre de cuatro desaparecidos y fundadora del colectivo que lleva su nombre, llamó a frenar el delito de desaparición en México y pidió apoyo ciudadano para evitar más sufrimiento. Diana Rufino Tapia, dirigente de Hasta Encontrarlos Guerrero, subrayó que el objetivo es visibilizar a las víctimas y obtener datos sobre posibles lugares de inhumación, sin señalar responsables.
El sacerdote Baltazar Vega Ramos, presidente del Consejo Interreligioso de Guerrero, recibió a los colectivos en Amojileca y encabezó una misa de acción de gracias. El presbítero se comprometió a que la Iglesia católica sea aliada en la recepción de información sobre fosas clandestinas.
Durante la jornada, los colectivos visitaron localidades como Xocomanatlán, Omiltemi, San Vicente, Coapango y Chautipan. En esta última aún permanecen seis personas desaparecidas desde octubre de 2024, cuando un grupo de 17 fue privado de la libertad; días después, 11 cuerpos fueron hallados en una camioneta abandonada en la Autopista del Sol, sin que hasta ahora se conozca el paradero de los otros seis.