México y Francia destacaron el crecimiento del respaldo internacional a su propuesta para restringir de manera voluntaria el uso del derecho de veto en el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) cuando se presenten situaciones de atrocidades masivas, como genocidios, crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra de gran escala.
La iniciativa, impulsada por ambos países desde 2015, cuenta actualmente con el apoyo de 128 naciones. En los últimos cuatro meses se sumaron 21 Estados de África, Asia, América Latina y el Caribe, lo que refleja un mayor consenso internacional en favor de una respuesta más efectiva ante crisis humanitarias graves.
El avance de la propuesta fue resaltado durante una reunión ministerial realizada en Nueva York, en el contexto del 81 periodo de sesiones de la Asamblea General de la ONU, donde representantes de México y Francia también reconocieron la incorporación del Reino Unido a la declaración política que respalda este compromiso.
Con su adhesión, el Reino Unido se convirtió en el segundo integrante permanente del Consejo de Seguridad en apoyar voluntariamente la abstención del veto en escenarios relacionados con violaciones masivas a los derechos humanos y conflictos de gran impacto.
Las autoridades de ambos países señalaron que mantendrán los esfuerzos diplomáticos para ampliar el número de respaldos internacionales y promover que el Consejo de Seguridad cuente con mayores herramientas para actuar con rapidez y eficacia frente a emergencias humanitarias.
La propuesta busca reforzar la capacidad de respuesta de la ONU en situaciones críticas, evitando que el uso del veto obstaculice decisiones encaminadas a proteger a las poblaciones afectadas por algunas de las crisis más graves a nivel mundial.