Los obispos católicos de África y Madagascar emitieron un comunicado rechazando la reciente declaración del papa Francisco que permite a los sacerdotes bendecir a parejas del mismo sexo. La declaración, firmada por el cardenal congoleño Fridolin Ambongo en nombre del simposio de conferencias episcopales nacionales, representa una inusual censura continental hacia el pontífice.
La declaración del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, aprobada por Francisco en diciembre pasado, generó controversia al permitir a los sacerdotes brindar bendiciones no litúrgicas a parejas del mismo sexo, siempre y cuando no se confundan con los ritos nupciales. Este gesto fue interpretado como un avance inclusivo por la comunidad LGBTQ+ católica, pero provocó inquietud entre los conservadores.
La resistencia de los obispos africanos destaca el creciente distanciamiento entre el pontificado progresista de Francisco y una Iglesia conservadora, especialmente en África, donde la población católica experimenta un rápido crecimiento. Ambongo, expresando la posición del simposio, declaró que las uniones LGBTQ+ son "contrarias a la voluntad de Dios" y que ofrecer bendiciones a estas parejas generaría "escándalo y confusión".
El cardenal señaló la incompatibilidad de estas uniones con las normas culturales y, basándose en el magisterio bíblico, las calificó como "esencialmente corruptas". Además, destacó el malestar que la declaración papal ha causado en la comunidad eclesiástica africana, generando "conceptos erróneos y fuertes reacciones" entre fieles laicos, personas consagradas e incluso pastores. La resistencia africana refleja un profundo cisma en la Iglesia católica en torno a temas de inclusividad y doctrina.
Foto por AFP