La organización “Red México sin Tabaco” cuestiona que el aumento del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a los cigarros, tal como propone el Ejecutivo para el Paquete Económico 2026, no garantiza por sí solo un sistema de salud más sólido ni aborda de forma integral las causas de las enfermedades no transmisibles.
Aunque sostiene que incrementar dicho impuesto es necesario para desincentivar el consumo —se estima que por cada 10 % de aumento en el precio de los cigarros, el número de consumidores disminuye aproximadamente 6 %—, advierte que dicha medida debe estar acompañada de una regulación y fiscalización de productos de menor riesgo, como los vapeadores, bolsas de nicotina, tabaco calentado o el snus.
La organización señala que el cigarro convencional es la forma más perjudicial de consumo de nicotina: provoca numerosas muertes cada año, está vinculado con diversos tipos de cáncer, enfermedades cardiovasculares y respiratorias, y contiene muchas sustancias carcinogénicas. Asimismo, advierte que la prohibición de los vapeadores ha impulsado la proliferación de un mercado ilegal, con adulteración de productos y pérdidas fiscales.
Además, “Red México sin Tabaco” hace un llamado para que el IEPS también se aplique con mayor severidad a los alimentos ultraprocesados y a las bebidas alcohólicas, dado que también guardan relación directa con enfermedades como la obesidad, la diabetes, problemas cardiovasculares, cáncer y enfermedades respiratorias crónicas. Critica que el aplazamiento de este aumento —en las bebidas alcohólicas, por ejemplo hasta después de ciertos eventos deportivos internacionales— es una medida considerada anacrónica y opuesta a las buenas prácticas internacionales.
Por último, destaca que en eventos deportivos y masivos en México se observa una normalización del consumo de bebidas alcohólicas, con promociones que fomentan la compra exagerada, entre otras estrategias que podrían incentivar hábitos nocivos.