La reducción de la jornada laboral en México, que plantea pasar de 48 a 40 horas semanales, avanza con expectativas entre millones de trabajadores, aunque enfrenta resistencia del sector empresarial. Mientras la iniciativa busca mejorar el equilibrio entre vida personal y profesional, empresarios han propuesto eliminar los tiempos de descanso, incluida la media hora de comida, para compensar el día libre adicional.
El planteamiento empresarial implicaría jornadas más intensas y continuas, sin pausas para alimentación o descansos breves. Sin embargo, el gobierno ha sido claro en su postura: los derechos establecidos en la Ley Federal del Trabajo, como la media hora de comida, se mantendrán intactos. La Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), encabezada por Marath Bolaños, reiteró que la transición a 40 horas no significará recortes en salarios ni prestaciones.
La reforma, publicada oficialmente el 1 de mayo de 2025, seguirá un esquema de cuatro etapas: presentación de la iniciativa en el Congreso, discusión y aprobación legislativa, entrada en vigor legal el 1 de mayo de 2026 y aplicación efectiva a partir del 1 de enero de 2027.
El debate entre gobierno y empresarios continúa, mientras los trabajadores esperan que la medida se traduzca en mejores condiciones laborales sin pérdida de derechos adquiridos.