El Congreso de Sinaloa aprobó la designación de Graciela Domínguez Nava como gobernadora interina del estado, tras la licencia concedida a Rubén Rocha Moya. En sesión extraordinaria, la Comisión de Puntos Constitucionales y Gobernación propuso a Domínguez Nava, a quien calificó como “suficientemente capacitada” para ejercer el cargo.
Con 31 votos a favor y seis en contra, la legisladora fue nombrada mandataria interina. La bancada del PRI rechazó la designación al advertir una “crisis jurídica” en la entidad y anunció que se sumará a la iniciativa ciudadana que busca un juicio político contra Rocha Moya. El PAN también votó en contra, señalando que Morena mantiene un “sistema de gobierno fallido” y advirtiendo que el reto de la nueva administración será “romper con la incertidumbre y gobernar para todos”.
Movimiento Ciudadano se pronunció en el mismo sentido, al considerar que la gubernatura interina no resuelve la crisis y exigir que las acusaciones contra Rocha Moya sean investigadas “hasta las últimas consecuencias”.
Por su parte, la diputada Aidee Corrales del Partido Verde respaldó la propuesta, destacando la trayectoria política de Domínguez Nava y su capacidad de interlocución. Morena dio su total apoyo a la designación, argumentando que la nueva gobernadora cuenta con la experiencia y capacidades necesarias “por el bien de Sinaloa”.
Tras rendir protesta, Graciela Domínguez afirmó que la paz será el eje central de su mandato, en coordinación con el gobierno federal encabezado por Claudia Sheinbaum. “La paz que queremos para Sinaloa debe caminar de la mano de la justicia, porque la paz no es solamente la ausencia de violencia”, expresó.
La gobernadora interina adelantó que trabajará con honestidad, transparencia y cercanía, asegurando que gobernará “para todas y todos sin distingos”. Subrayó que los próximos meses serán decisivos y que enfrentará los retos con “responsabilidad institucional, estabilidad y absoluta convicción democrática”.